sábado, 18 de abril de 2009

... Mirando a través de de una ventana cerrada...

Un día, como muchos otros,

emprendí un nuevo viaje, éste, sería uno largo,

pero igualmente decidí hacerlo en bus

... para pensar bastante en el camino,

en ese autobús oscuro y frío...
.......Pero, he aprendido cómo abrigarme bien con el paso de los viajes.

......Consulté mis cuentas bancarias entrando a las páginas por el maravilloso servicio por excelencia I-N-T-E-R-N-E-T.
......Comprobé que aún existen mis documentos y los puse en el portachequeras de mi mamá (porque no he comprado monedero desde que me lo "choriaron" la última vez...) ese me gustaba bastante... era de cuero marrón, mi mamá me lo trajo de su último viaje a Italia... Por allí, lejos lejos, por Roma, donde está El Vaticano; creo que compró por docenas... ese era sino el más bonito y llamativo, el más sencillo, cómodo a mis necesidades, serio pero pretencioso... En AlGo se parecía a . Allí guardaba parte de mi vida. No perdía las esperanzas de que me lo devolvieran... PeRo BueeHhHno.. no fué así y ahora, "ordeno" mis papeles, tarjetas, tickets del metro, carnets, facturas y billetes... allí, en ese portachequeras marrón de una especie de cuero liso desgastado, como algunos asientos de cuero negro de carros en los que me he montado.




......Recogí todos los billetes que tenía que tenía regados por el cuarto y unas cuantas monedas (para tener sencillo), y puse el portachequeras en una esquina de la cama, grande y solo vestida por una sola sábana en éste momento, ya que quité todas las sábanas, ropa y toallas desdobladas que habían encima de esa, la enorme cama en la que me toca dormir sola porque soy uno de los pocos cuartos de la casa que no tiene aire acondicionado, razón por la que nadie quiere dormir conmigo, aunque no haya calor. Por eso duermo con muchas cosas sobre la cama, para no sentirme solita...


......Puse todas esas cosas sobre la máquina de hacer ejercicios, "Orbitrec", creo que se llama, que está a pocos cm. de mi cama; lo que se caía lo puse sobre la silla de la computadora, que hace de mesa de noche y tendedero muchas veces (al igual que el Orbitrec), porque no tengo espacio para una de éstas de verdad.



Me senté un momento en la cama y pensé: ¿Qué más?

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(Y hago uso de un "cliché")


Ésta historia...Continuará